Agrodit, una tecnología de riego para hacer frente a la sequía

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La sequía es un problema que sigue afectando a gran parte de la península Ibérica, especialmente en el este de España. La agricultura, que supone el 2,5% del PIB español y concentra el 80,5% del consumo de agua del país, es uno de los sectores más afectados.

Ante este reto, dos estudiantes de la Universidad Abierta de Cataluña (UOC), María Martínez y Fernando Carrasco, han desarrollado Agrodit, una solución tecnológica para el control de los cultivos y la implementación del riego supereficiente en la agricultura. Un proyecto que ganó el premio del jurado de la última edición del programa de emprendeduría SpinUOC, coordinado por la plataforma Hubbik.

La tecnología de Agrodit se basa en sensores de humedad y temperatura del suelo que funcionan con energía solar y proporcionan información precisa sobre las condiciones hídricas de los cultivos. Esto permite a los agricultores medir la humedad del suelo en tiempo real y aplicar riego de forma precisa, evitando el desperdicio de agua. Con esta tecnología, se puede llegar a ahorrar hasta un 50% de agua de riego, regando sólo cuando es necesario para el cultivo.

La solución tecnológica, desarrollada junto a los agricultores para adaptarla a sus necesidades reales, ya ha sido testada en dos proyectos piloto: uno en un campo exterior con cultivo de chirivía y otro en un invernadero con cultivo de tomates cherry.

Con el riego eficiente, Agrodit contribuye a mitigar los efectos de la sequía, conservando el recurso de agua y promocionando un saludable crecimiento de los cultivos. La tecnología está diseñada para empoderar a los agricultores y favorecer la sostenibilidad de la agricultura y la seguridad alimentaria en regiones afectadas por la escasez de agua.

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El concepto de montaña

En Cataluña, los territorios considerados de montaña ocupan un 46% de la superficie total del país, pero su peso demográfico es sólo de un 5%. La Generalidad definió en la Ley 2/1983 de Alta Montaña lo que se considera como áreas de montaña, comarcas de montaña y zonas de montaña. La norma abarcaba la Val d’Aran, la Alta Ribagorça, el Pallars Jussà, el Pallars Sobirà, el Alt Urgell, la Cerdanya, el Solsonès, el Berguedà, el Ripollès y la Garrotxa.

En 2014, a instancias de la propia Generalitat, un grupo de estudio revisa la ley y concluye que queda obsoleta. Este grupo considera prioritario fomentar la implantación de empresas y proyectos económicos viables que favorezcan el crecimiento demográfico y la fijación de residentes permanentes.

Las comarcas de montaña se caracterizan por:

  • Tener una altitud, un terreno pendiente y un clima agreste que limita su actividad económica.
  • Disponer de recursos escasos; especialmente de agua, nieve, pastos, bosques y espacios naturales.
  • Tener una baja densidad de población.

Las zonas de montaña son territorios configurados por uno o más términos municipales no situados en comarcas de montaña que reúnen alguna de las siguientes condiciones:

  • Tener al menos el 65% de la superficie en cotas superiores a 800 metros.
  • Tener una pendiente media superior al 20% y tener el 60%, como mínimo, de la superficie en cotas superiores a 700 metros.
  • Reunir otras condiciones que comporten circunstancias. excepcionales limitadoras de la actividad económica, y especialmente de la producción agraria, que les hagan equiparables a las zonas de montaña .

El concepto de montaña

En Cataluña, los territorios considerados de montaña ocupan un 46% de la superficie total del país, pero su peso demográfico es sólo de un 5%. La Generalidad definió en la Ley 2/1983 de Alta Montaña lo que se considera como áreas de montaña, comarcas de montaña y zonas de montaña. La norma abarcaba la Val d’Aran, la Alta Ribagorça, el Pallars Jussà, el Pallars Sobirà, el Alt Urgell, la Cerdanya, el Solsonès, el Berguedà, el Ripollès y la Garrotxa.

En 2014, a instancias de la propia Generalitat, un grupo de estudio revisa la ley y concluye que queda obsoleta. Este grupo considera prioritario fomentar la implantación de empresas y proyectos económicos viables que favorezcan el crecimiento demográfico y la fijación de residentes permanentes.

Las comarcas de montaña se caracterizan por:

  • Tener una altitud, un terreno pendiente y un clima agreste que limita su actividad económica.
  • Disponer de recursos escasos; especialmente de agua, nieve, pastos, bosques y espacios naturales.
  • Tener una baja densidad de población.

Las zonas de montaña son territorios configurados por uno o más términos municipales no situados en comarcas de montaña que reúnen alguna de las siguientes condiciones:

  • Tener al menos el 65% de la superficie en cotas superiores a 800 metros.
  • Tener una pendiente media superior al 20% y tener el 60%, como mínimo, de la superficie en cotas superiores a 700 metros.
  • Reunir otras condiciones que comporten circunstancias. excepcionales limitadoras de la actividad económica, y especialmente de la producción agraria, que les hagan equiparables a las zonas de montaña .